Ir al contenido principal

Infusiones, ungüentos y otros remedios caseros

La sabiduría popular ha trasmitido de abuelos a padres, y de padres a hijos remedios caseros contra muchas enfermedades. Hoy día, parte de la medicina tradicional se basa en este conocimiento, y es extenso el número de herbolisterías y parafarmacias en nuestro país.  En mi infancia en los pueblos era habitual acudir a la "sabia" para curar ciertos males. Por ejemplo, un verano tuve unas pupas en la cabeza debido al calor  y la vecina María del puente de la cabeza, tras examinarme me mandó baños de agua, al amanecer, de la Fuente la Higuera en Álora.

En otra ocasión, recuerdo que cuando vivíamos ya en Ardales, yo ya estaba en el colegio, me salió una berruga muy fea en la mano. Tito Salvador nos dijo que había que untarle un tocino añejo, el cual luego había que tirar donde yo no pudiera verlo ni cogerlo ni volver a cruzarme con él, mi madre lo tiró por el barranco que hay detrás de mi casa, lo que se llama "los corrales", pero no funcionó. Me la tuvieron que quitar los médicos quemándola y aún tengo la cicatriz. Al poco tiempo volvió a salir, y es cierto, que el maestro Pepe Arranz tocándola paró el crecimiento.

En este post recojo los remedios caseros que he podido recopilar de la familia, algunas os van a sorprender.

Para la falta de apetito o la delgadez
Una costumbre sorprendende, era que cuando una persona estaba muy delgada o los niños comían poco, se les daba una copita de vino dulce con una yema de huevo cruda. A mí me lo daban porque estaba muy delgadilla.

Para los árboles
Mi madre relata "Mi abuelo me mandaba mucho por los recortes de las pezuñas de los caballos pero era muy chica y no recuerdo para que servían". Para abono de los árboles. Su abuelo materno se llamaba Joaquín, y la herrería estaba enfrente del colegio de primaria Miguel de Cervantes que está cerca de la casa de la abuela. 
Mi madre 25/03/19
Para los riñones
Mi tía Toñi Mancera cuenta que mi abuela Josefa Miguel usaba la hierba del corazón en infusión para limpiar los riñones. Mi tía Lourdes. asimismo, la recuerda pero ella las llama ropepiedras.
Para la culebrilla
Cuando salía el herpes zóster (variedad de la varicela) se untada pólvora en la piel para curarla.  Así se la curó la vecina María a mi madre cuando le salió una a los diez años, y dió resultado. Dicen que no se debe hablar de ella de noche porque sino se te pega. En mi familia le salió a alguien y fue a la sabia de Carratraca para quitársela.

Para el resfriado
Lourdes se acuerda de que se herbían las hojas de eucalipto,  porque los vapores son buenos para los resfriados. Mi madre dice que mi abuela María Subires usaba papel untado con aceite para cuando estabas resfriada para el pecho.

Para los dolores
Alcohol con romero (aportado por mi madre).

Para un pelo brillante
Mi tía Lourdes rememora los baños con infusión de romero para un pelo brillante.
Para los piojos
Lavar el pelo con vinagre.

Para las picaduras de tabarro El tabarro son las avispas.  Igualmente útil si es una avispa o un abejorro. Mezclar la orina con tierra  para hacer barro y untar sobre la picadura. Mi hermana Rosa María dice "Me acuerdo un día haciendo pipí en el corral como me picó un tabarro en el culo jeje. Y papá me echó el barro de mi propio pipí Jejeje". Fue en Ardales, en el puerto granizo, en el corral de chapa grande, ella tenía 3-4 años.

Para la cara y las cicatrices Tita Isabel recomienda el aloevera natural. Ella lo usa para absolutamente todo,  hasta infusiones. Mi padre por su parte, dice que antes "cuando se hacía uno una heria, cogía  uno un cachito de mecha, de los mecheros antiguos que había, y se la ponía en la herida y cortaba también la sangre y ayuda a cicatrizar aquello, como no había tantos adelantos como hay hoy, todas esas cosillas eran eficaces en aquellos tiempos".

Para las heridas En tiempos del abuelo Manolo si tenéis una herida que sangraba mucho, se untaba con una mezcla con un poquito pimentón y una pizca de azúcar "y lo remueves bien y aquello se corta de momento".

En esta recopilación han aparecido también una planta silvestre, la colleja, que se comía cruda fresquita como ensalada en primavera o verano


Para los gases  refresco casero, mezclar un vaso de agua con un pellizquito de sal, una cucharada de azúcar, el zumo de un limón y una cucharada de bicarbonato,"jeje buenísimo" se relame mi hermana Rosa. Otro remedio muy eficaz es la infusión de anís  verde o matalauva, aún la sigo tomando.

Para la piel Los baños de arcilla para exfoliar todo el cuerpo, a la vez que lo hidrata. aún son costumbre en playas de Menorca.
Yo en la Playa de Cavalleria, Menorca, 19 de agosto de 2008.

Para los granitos narra mi padre "cuando iba madurando es cuando más te picaba y más te  dolía, se ponía uno para que madurará antes un tomate, lo abrías por medio y con un cacho de trapo te lo amarrabas".

Mi hermana Rosa añade algunos remedios caseros más modernos:

Para eliminar las manchas del tinte del pelo frotar con cenizas de cigarro.

Para la gastronteritis cocacola sin gas y pero (manzana amarilla) machacado.

Para las cabras
Mi tía Mariángeles menciona que "había otra hierba que no me acuerdo. El abuelo lo sabe. Para las cabras que no podía parir". Mi padre nos confirma que era cáscara de encina cocida "para que eche las pares (la placenta.  Asimismo, se majaban  los matagallos verde y se lo ponía a las cabras cuando tenía una pata rota.  Esta planta además se usaba antiguamente como estropajo para lavar los platos. 
Matagallos 
La zahareña o rabo de gato también es empleada para curar heridas (ver foto de arriba).

Recomiendo la lectura del blog sobre los granados que incluye otro remedio casero. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cabras

El oficio de cabrero es algo vocacional, ya que implica mucho sacrificio, se  trabaja de sol a sol, todos los días del año. Mi padre siempre dice "¿Tú comes todos los días? Pues los animales también." El pastor les dedica su vida y    llega a conocerlas tan bien que es capaz de distinguir a cada una de sus cabras u ovejas. A las cabras se les echa en los comederos forrajes, granos y cereales como la avena, pero lo más sano y conveniente es el pastoreo, les gusta los brotes tiernos, plantas de flores y las aromáticas como el romero, el tomillo, ramón de olivo, pita, higueras, el capote de almendra...  Comen de todo, algo que les encanta es el collejón. Lo único que no comen son las adelfas, y la caña de hierro si abusan pueden morir. Las cabras son rumiantes, es decir, lo que come lo mantiene en el rumen (parte del estómago) y luego realiza la rumia, es decir, regurgitación (el animal vuelve la comida a la boca), lo remastica, agrega saliva  y lo traga de nu...

Encalar paredes

La cal proviene de la piedra caliza (Carbonato de Calcio) extraida de canteras, triturada y finalmente calcinada, proceso del que se obtiene la cal viva. El último paso es apagarla con agua  y se convierte en cal hidratada, de color blanco o blanco grisáceo. La cal ha sido usada siempre para "encalar", para pintar las paredes de los pueblos blancos de Andalucía.  Los caleros la vendían por los pueblos, o a los arrieros (persona que trajina con bestias de carga). Igna y yo en una calera abandonada en las lindes de nuestra finca Churripa Mancera (10/03/19) La pintura de cal se prepara con cal en terrones como de piedra y para que se derrita hay que echarle agua y remover para que se deshagan. Es una técnica que requiere de tiempo y mucha paciencia, se añade agua y vuelve a desprender calor, algo que llama mucho la atención de los niños ya que provoca calor sin fuego. Tita Paqui Taboada recuerda " Yo ayudaba a abuela a hacerla, más bien a moverla, eso es ...

Parchite y la casilla junto a las vías del tren

Ana Díaz Saraiba, mi suegra, nació en Ronda, vivían en una casa de vecinos, estilo corralón en calle lauria, jugaba a la rayuela, al matar, al pilla pilla, el escondite... Rememora " no teníamos juguetes pero tampoco los necesitábamos, desarrollábamos nuestra imaginación, y tampoco los echaba de menos porque ningún otro niño los tenía".  Pero Ana se crió en las vías del tren, porque su abuela materna y su abuelo eran guardas de paso a nivel o guardagujas (empleado que manejaba de las agujas en los cambios de vía de los ferrocarriles).  Concretamente la línea férrea que une Bobadilla con Algeciras. La llegada del ferrocarril a España fue a mitad del siglo XIX. En Andalucía la primera línea inaugurada fue en 1854 de la primera línea (Jerez de la Frontera-El Puerto de Santa María). Ana embarazada de 8 meses de Ignacio, con su hija Helena, sus padres Salvador y Ana y su abuela Isabel, febrero 1981 La casilla 1980 aproximadamente Ana visitiando las ruinas de lo q...