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Parchite y la casilla junto a las vías del tren

Ana Díaz Saraiba, mi suegra, nació en Ronda, vivían en una casa de vecinos, estilo corralón en calle lauria, jugaba a la rayuela, al matar, al pilla pilla, el escondite... Rememora "no teníamos juguetes pero tampoco los necesitábamos, desarrollábamos nuestra imaginación, y tampoco los echaba de menos porque ningún otro niño los tenía". 
Pero Ana se crió en las vías del tren, porque su abuela materna y su abuelo eran guardas de paso a nivel o guardagujas (empleado que manejaba de las agujas en los cambios de vía de los ferrocarriles).  Concretamente la línea férrea que une Bobadilla con Algeciras. La llegada del ferrocarril a España fue a mitad del siglo XIX. En Andalucía la primera línea inaugurada fue en 1854 de la primera línea (Jerez de la Frontera-El Puerto de Santa María).
Ana embarazada de 8 meses de Ignacio, con su hija Helena, sus padres Salvador y Ana y su abuela Isabel, febrero 1981

La casilla 1980 aproximadamente

Ana visitiando las ruinas de lo que fue la casilla,  7-11-2015.
Igna y Ana en la casilla,  7-11-2015.
La casilla estaba a 3 km de Parchite (Ronda), junto al paso a nivel de "La ventilla" del que su abuelo  materno era guarda, Cristóbal. Allí vivían con sus tíos, de mayor a menor, Ana, Frasquito, Concha y Pepe.  Antes de vivir en la casilla en Parchite, vivían cerca de la estación donde había una parada de tren en la misma estación.  Los viajeros cuando bajaban para estirar las piernas o comparar embutidos de la fábrica de Parchite, les dejaban las cestas para que las vigilase y ellos cogían algún manjar para abastecerse. Ana, siempre pasaba allí las vacaciones de verano, semana santa...  con su abuela Isabel. 
Ana con su cesta ferroviaria, Málaga, 2019
Ana hizo la comunión con 6 años, como era habitual, con el vestido de su prima prestado. Recuerda con cariño que su primer juguete se lo regaló su abuela paterna, era un pepón de porcelana en un carrito con capota, cuando tenía 10 años; y cuando tenía 13 años tuvo unos patines con los que, cuenta,"volaba las cuestas abajo". De mayor con 16 años empezó a jugar al fútbol. Soñaba con ser rica y si lo conseguía lo único que se llevaría de la casa, lo único que ella pensaba que tenía valor, eran dos rosas rojas de plástico.
Su casa de Ronda era pequeña, unos 23 m, había luz y agua, pero solo un grifo en la cocina. Su habitación era interior sin ventanas. Para entretenerse tenían una radio. Cuando se mudaron a calle rinaldi, con 17 años, compraron una tele en blanco y negro. Era una familia humilde, llevaba los mismos zapatos con agujeros hasta que se podía comprar otros. Aunque tenía una amiga, MariRosa, que tenía una casa con cuarto de baño, el baño de la familia de Ana era un boquete en el suelo. Entonces cuando su abuelo se jubiló, ella tenía 5 años,  se mudó a un chalet en Ronda de un sobreestante (cargo de la renfe) que se lo cedió para que no estuviese vacío. Tenía baño y bañera, ella feliz se cogió el bañador y fue a contárselo a su amiga MariRosa"Voy a bañarme al chalet de mi abuela", le dijo y su amiga contestó "¿Tiene piscina?", y Ana inocente sentenció "no, tiene bañera, yo pensaba que para la bañera hacía falta bañador".
Sus tío Frasquito y Pepe, hermanos de su madre, trabajaron en la Renfe, eran los obreros, los que ponían las traviesas de las vías.  Su tata, cuenta,  ("para nosotros era igual que una tía puesto que mi abuelo la recogió cuando tenía un añito") era guardabarrera en un paso a nivel que estaba a unos 2 km y pico de Parchite, entre la estación de parchite y la casilla.. "De hecho cuando yo tenía  vacaciones mi madre me mandaba con la tata al paso a nivel y allí me tiraba con el ella todo el tiempo". 
7-11-2015
Las formas de divertirse de los mayores, igualmente eran más sencillas, a Parchite iban la gente de Arriate y los pueblos de alrededor a "partir la vieja" era una fiesta local, se hacía una comilona modesta de limones dulces, huevos duros y productos de la matanza. Hoy en día perdura pero con mucha menos afluencia. En las navidades tampoco había muchos lujos, se iba a la misa del gallo y las vecinas se juntaban para hacer rosquillos y pestiños. Y la Semana Santa se asistía a la procesión del corpus y a la patrona La Paz, pero la más venerada es Mª Auxiliadora, día que en la comitiva les acompañaban los niños, pero solo de los colegios privados con sus uniformes.

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