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Tortitas de la abuela Isabel

Los abuelos paternos de Igna eran José Aguilar Gómez, e Isabel Gallardo Aguilar, natural de Campillos. Era una gran cocinera, aprendió de su tía, Dolores Gallardo Mora. Isabel hacía unos dulces de Navidad riquísimos con su madre y su tía, "mantecaos", polvorones y roscos, cuando vivían en Benaoján. Como en la mayoría de pueblos, en esa época, la costumbre era ir a las panaderías a hornearlos, en Benaoján los típicos son los mantecados duros y el panadero cuando probó los de Isabel dijo: "buenísimos, se deshacen", su truco era  tostar la harina.

Mi cuñada Helena recuerda una de sus recetas favoritas "Tortitas. Que recuerdos cada vez que las hago me acuerdo de ella y de la que liábamos en su casa sacando todos los juguetes. Se llaman creo que asopaipas".

La receta es muy sencilla:
  • 500 gr. de harina
  • 1 sobre de levadura royal
  • 1 cucharada de café de sal
  • 250 ml. de agua tibia
  • Azúcar para decorar.
En un bol se mezcla la harina con el sobre de levadura y se tamiza todo. Después se le hace un agujero en medio de la harina y la levadura mezcladas echándole 200 ml. de agua templada con la cucharada de sal. Se empieza  a hacer una masa y se sigue añadiendo los otros 50 ml. de agua que quedan. Se hace la masa como habitualmente hacemos el pan y dejamos que repose durante 15 minutos. Con un rodillo extendemos la masa para que quede fina y se corta a la forma deseada. Finalmente, se fríe con abundante aceite de oliva y se espolvorea con azúcar.
Helena con su abuela Isabel, 1980
Igna cocinando tortitas, 2020.
Helena con su abuela Isabel, 1987, aproximadamente.

Otra de sus recetas típicas es la sopa de pelotillas.
En primer lugar, se hacen las albóndigas, se enharinan, fríen y apartan. En una olla exprés se echa agua, un trozo de tocino añejo, avecren, sal, pimienta, clavo y dos cucharadas del aceite donde se han freído las albóndigas. Cuando haya hervido un rato echar las pelotillas y patatas cortadas en daditos. Aparte exprimir limón con una yema de huevo crudo y mover todo. Cuando estén cocidas las patatas, servir con la mezcla anterior como si fuera gazpachuelo.
Una de las primeras veces que fui a comer a casa de mis suegros, imaginaros, ellos quisieron agasajarme y había muchísima comida, primero picoteo con queso, salchichón, jamón, gambas cocidas... de segundo  carne en salsa, y para cuando llegó el último plato, la famosa sopa de pelotillas, estaba llenísima y no me la pude terminar, por lo que siempre que tienen oportunidad, me dicen, entre risas, que no me gustaron, pero a mi me encantan, como podéis ver en la foto.
José Aguilar, 2020
"Mmm, que ricas, me flipan" 2020

Por último, mi suegro José, rememora la sopa de almejas. Se hace un refrito, se echan las almejas y vino blanco para que se abran, además de caldo de pescado, azafrán y unas sopas. También evoca las bolas de patata rellenas de atún.

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