Las setas son un manjar delicioso que crece en otoños y primaveras lluviosas.
Por curiosidad, la ciencia que estudia los hongos se llama micología. Hay que ser prudentes y conocerlas muy bien, porque no todas son comestibles y nos podemos envenenar. Por ejemplo, el Manual de identificación de setas cosmetibles de Andalucía editado por La Junta de Andalucía explica que "en nuestras tierras es muy común la seta del olivo cuyo consumo causa graves trastornos digestivos". Añaden que las realmente peligrosas son las que sus síntomas tardan en aparecer de 9 a 24 horas e incluso, varios días. En nuestro país según dicho manual “Existen muy pocas setas tóxicas y mortales, unas treinta de entre las miles que componen este inmenso grupo; el resto, simplemente no son comestibles, tanto por tener un sabor desagradable, como por el hecho de resultar algo indigestas (...) las gentes de Andalucía, consumen poco más de ocho especies diferentes de setas". Lo más sensato es actuar como mi padre si tiene dudas o no las conoce, mejor dejarlas.
Setas de chopo, fuente el mencionado manual.
Resumo aquí parte de las normas de oro de esta publicación:
1. En ningún caso se trata de observar las fotografías que aparecen en esta guía y recolectar las setas de algún parecido. Hay que observar la seta y leer detenidamente las descripciones, y comprobar que coinciden todas las características descritas.
2. Nunca utilice bolsas de plástico, las setas fermentan fácilmente en estos recipientes y pueden sentarnos mal.
2. Nunca utilice bolsas de plástico, las setas fermentan fácilmente en estos recipientes y pueden sentarnos mal.
3.. No recolecte setas de láminas blancas, con anillo, volva y sombrero blancuzco-verdoso, podría tratarse de alguna de las Amanitas mortales.
4. Guarde algún ejemplar en la nevera de cada una de las especies que vaya a consumir. Así, en caso de intoxicación servirá de ayuda al médico. En su caso llame al Instituto Nacional de Toxicología (Tel.: 915.620.420).
Setas de cardo, fuente el mencionado manual.
Igna recogía con su abuelo las de cardo que crecen en pastizales y claros de bosque. En su casa las comen en revuelto, pero su receta preferida es "a la plancha con ajito, lo mejor". Era de las pocas recetas que su abuelo Salvador "El Churripa" cocinaba (otra de sus recetas estrella eran los berros del río y los nabos). Mi suegro José recuerda que hacía frío e iban a un sitio que se llamaba Espinalejo (cerca del charco de la Cal y el cortijo de Algarca hay un denso pinar hasta el Majal del Espinalejo, Ronda). Además, traían las "cañaea" (según la Junta de Andalucía parecida a la seta de cardo, pero tiene tonalidades más claras) y las que crecen en los tocones de los chopos, cerca de los ríos (Según la misma Administración puede crecer en otros muchos árboles como higueras, olmos, sauces, nogales, etc.). Las de colmenilla igualmente se encuentran en Ronda pero las evitaban porque para su gusto no están tan buenas nis níscalos porque para ellos no son tan sabrosas y están más duras.
Níscalos, fuente el mencionado manual.
Por su parte, mi padre, si recolectaba los níscalos de los pinos por la zona de las viñas y el capellán en Ardales. Coge las de cardo, están sobre todo en Álora y en los llanos entre El Burgo y Ronda; en el cortijo Las perdices, por la venta la yedra; y en el cortijo Garrajato. ( Recuerda: "donde celebramos tu bautizo, tenía un salón grande con una mesa de madera como la de los doce discípulos, y en las paredes había cabezas de ciervo y jabalí"). Mi padre recoge, asimismo, las setas de los chopos y de las higueras. Una buena zona en Ardales es por la triviña.
Setas colmenilla, fuente el mencionado manual.
Yo no he aprendido, Igna no se considera experto y no iría solo, así que tenemos pendiente este otoño ir a buscar setas con nuestros padres y que no se pierda ese conocimiento. Como decía al principio es peligroso y no nos podemos guiar solo por las fotografías.
Seta Cañaheja, fuente el mencionado manual.
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