El patio de mi madre, y el porche de mis abuelas siempre han estado llenos de macetas de helechos, costillas de Adán, cintas y pilistras, y por supuesto flores. En este post recojo los cuidados de las que siempre he visto desde mi infancia, y por tanto, son mis perferidas.
Mi madre en su finca en Ardales, en el puerto del granizo, junto a su flor preferida, las margaritas, abril 2009
Mi abuela María a la izquierda, y la vecina María a la derecha, regando las flores del jardín que separa ambas casas en el puente de la cabeza, Álora
Geranio común (Pelargonium zonale). Planta de exterior, con flores la mayoría del año, necesita bastante luz y temperatura cálida. Respecto al agua en invierno se puede regar una vez por semana, y en verano todos los días, controlando la humedad de la tierra, que no se pudran las raíces. Se reproduce por esquejes, lo normal a final de invierno entre febrero y marzo, pero he leído incluso que se puede hacer en agosto. No demanda excesivas atenciones y no es caprichoso, por eso se adapta a condiciones climáticas y entornos diversos. En general, es más importante el sol que el agua. La placa principal es el gusano que taladra los tallos, que llega a matar la planta. Cuando fuí a visitar los patios de Córdoba me comentaron que ellos echan insecticida cada 15 días.
Dentro de sus variadedes encontramos, el geranio chino (Pelargonium domesticum, de pensamiento o real) de hojas puntiagudas y rugosas, resistente a la polilla del geranio; y las gitanillas, plantas colgantes, muy apreciados por su resistencia y su amor al sol. He leído que mientras más estrecha la maceta, más flores tendrá. A mi personalmente éstas no me gustan tanto poque suelen abrirse mucho y quedan, como diría Eva, "espelichadas".
Rosales Hay que evitar que sus raíces se enreden con las de otras plantas o árboles. El espacio mínimo entre rosal y rosal debe ser un metro, es muy importante, porque sino los rosales terminarán siendo los dos del mismo color. Lo ideal es un emplazamiento soleado, pero no demasiado caluroso. Son resistentes al viento. Su crecimiento ideal es en suelo, no en macetas. Se deben podar completamente en enero, corte diagonal por debajo de un nudo; momento que se aprovecha para sembrar por esquejes los que queramos reproducir. Florecen en primavera, y septiembre.
Claveles Los claveles son unas de las flores más resistentes, ideales para colgar. También con flores casi todo el año. Suelen desprender una fragancia fuerte, necesitan mucho sol, y temperaturas cálidas. Eso sí, en invierno, protégelos, puesto que el intenso frío los deteriora. Además, necesita bastante riego. Se puede reproducir por esquejes. Eran una de las preferidas de mi abuela Josefa. Me cuenta tita Lourdes que le gustaban: "Las rosas, el eucalipto, los olivos, naranjos, limoneros, el romero, el árbol de la lima, que estaba la pila de lavar allí debajo. Bueno en general, todo el campo, no sé si te acuerdas de la laja cuando se llenaba de amapolas nos tirábamos tiempo mirando y paseando por allí, con la abuela y nosotras corriendo y jugando también".
Las calas o lirios de agua, son un tipo de planta que requieren pocos cuidados. Pueden ser blancas, rojas o burdeos. Lo ideal es colocarlas en alguna área soleada y requieren bastante humedad. Se puede tener tanto en interior como en exterior. Sólo tienes flores en primavera, cuando pierda las flores y las hojas, no pienses que ha muerto y la arranques porque sus bulbos permanecerán invernando hasta el siguiente año.
Yo junto a las hoy día escasas amapolas, 13 de junio de 2017, Rincón de la Victoria
Azucenas o amarillis. Preciosa planta de bulbo rojo o blanco en el que de cada vareta salen cuatro flores. Su época de plantación es, en bulbo, desde diciembre hasta marzo. Según venimos leyendo como la mayoría de flores, necesita luminosidad pero, en este caso, no el sol directo. Pueden vivir en interior y exterior. Se desarrolla mejor en arriate. Las blancas huelen superbien como un perfume.
Por último, hay consejos generales a todas las macetas de flor. Cuando se riega plantas o árboles se debe regar a primera hora y última del día, evitar las horas más fuertes, porque si se mojan las hojas y el sol les da las quemará. Abonar al menos un par de veces al año, en primavera y tras el verano.
A mi me fascinan las flores, como decía, y especialmente el olor del jazmín, después el azahar, la azucena blanca y la dama noche. Mi hermana Eva también escoge el jazmín y la dama de noche. La flores favorita de mi madre son la margarita, la lila y el árbol sauce llorón. Por último, mi hermana Rosa elige el girasol, la buganvilla y el sauce llorón.
El patio de mi madre en Ardales, cualquier primavera
Rosa con la gran buganvilla del cortijo la herradura, 1994.




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