La higuera es un árbol de hoja caduca, es decir, pierde sus hojas en invierno. Necesita un riego constante y de poca cantidad, evitando siempre los encharcamientos o humedad excesiva, como ventaja su sistema de raíces le permite crecer donde muchos otros árboles no lo logran. De hecho he leído que conviene colocarla cerca de una pared o rocalla de forma que sus raíces queden limitadas sino se hace demasiado grande y esa energía la pierde en producción. Respecto a la ubicación lo ideal es lo más soleado posible y a resguardo de los vientos fríos. Se polinizan por abejas y viento.
Mi madre cogiendo higos en el huerto franco, Ardales, 31-8-2011.
Las higueras se reproducen por esqueje. Si es bravía, es decir, que echa higos pero se le caen antes de madurar, hay que injertarlas. Existen, principalmente, dos tipos: higuera común que sólo da higos, que a su vez se divide en varias especies, las más conocidas, higuera blanca e higuera verdal que se diferencian por el tono de la piel de sus frutos; e higueras bíferas, reflorecientes o breveras que tiene dos tipos de frutos, las brevas que nacen en junio, y los higos que se recolectan en septiembre. De ahí viene el dicho "de higos a brevas" cuando queremos decir que es cada mucho tiempo. Sabrás que sus frutos ya se pueden coger porque tendrá grietas en la piel, si puedes usa guantes cuando las/los recojas porque suelta un líquido lechoso que es muy pegajoso.
En casa de mi madre, en Ardales había una higuera bífera hasta principios de los años 90, la talaron porque ensuciaba mucho y era ya tan grande que ocupaba mucho espacio, lamentablemente no conservamos ninguna foto. Antes todas las frutas y cosechas del campo eran muy valorados, porque no había tantas cosas para comer, recuerdo que alguien me contó que mi abuela María Subires, de niña trabajó cuidando una higuera para que no robasen los higos.
En casa de mi madre, en Ardales había una higuera bífera hasta principios de los años 90, la talaron porque ensuciaba mucho y era ya tan grande que ocupaba mucho espacio, lamentablemente no conservamos ninguna foto. Antes todas las frutas y cosechas del campo eran muy valorados, porque no había tantas cosas para comer, recuerdo que alguien me contó que mi abuela María Subires, de niña trabajó cuidando una higuera para que no robasen los higos.
Los higos son ricos en hidratos de carbono, es decir, son una excelente fuente de energía; tienen mucha fibra, por lo que previene el estreñimiento; altos niveles de minerale beneficioso para los huesos; y pro-vitamina A, que tiene una función antioxidante que cuida las células.
Otra forma buenísima de comerlos, son los higos secos. A mi me encantan, y recuerdo que los preparaba tito Manolo Taboada en el serete de palma. Se cogen del árbol cuando están maduros, un poco más de como los cogeríamos si fueran para comer, y observar que no estén picados por insectos, gusanos o pájaros. Se extienden al sol, pero en un lugar protegido de la humedad de la noche, para que se sequen aún más, unos siete días, hay que ir observándolos. Antiguamente se metían en el serete y se prensaban durante una semana. Se sabe que están listos porque cambian a color marrón, y no suelte caldo cuando aprietes.
Serete de higos, fuente internet.
Hace poco he descubierto en un restaurante una receta muy rica y fácil de hacer, el flan de higos, os dejo la receta.
Ingredientes
1 cuarto de higos secos
250 cl. de vino dulce
150 gramos de azúcar.
6 yemas de huevo.
500 cl. de leche.
Dejar los higos en el vino durante 24 horas. Al día siguiente poner a fuego muy lento y confitar los higos hasta que el vino se reduzca a un cuarto de su volumen. Dividirlos en dos partes y reservar. Batir las yemas, el azúcar, la leche templada y la mitad de los higos. Poner en el fondo un poco de la confitura de higos secos, introducir en una flanera y hacer al baño maría, 165 grados, unos 45 minutos hasta que se cuaje el flan. Servir decorándolo con los trozos de higos que habíamos reservado.
100 gr nata
100 gr azúcar
150 gr higos secos
80 gr nueces machacadas
150 gr de miel de romero
1 cuarto de higos secos
250 cl. de vino dulce
150 gramos de azúcar.
6 yemas de huevo.
500 cl. de leche.
Dejar los higos en el vino durante 24 horas. Al día siguiente poner a fuego muy lento y confitar los higos hasta que el vino se reduzca a un cuarto de su volumen. Dividirlos en dos partes y reservar. Batir las yemas, el azúcar, la leche templada y la mitad de los higos. Poner en el fondo un poco de la confitura de higos secos, introducir en una flanera y hacer al baño maría, 165 grados, unos 45 minutos hasta que se cuaje el flan. Servir decorándolo con los trozos de higos que habíamos reservado.
Noni y Walter en plena faena en El inca, 2013-2014
El primo Noni, hace un helado de higos espectacular, nunca nos saldrá tan bueno como a él, pero nos comparte la receta.
Ingredientes
1 litro de lecheIngredientes
100 gr nata
100 gr azúcar
150 gr higos secos
80 gr nueces machacadas
150 gr de miel de romero
Poner la leche a calentar y cuando esté templada añadir la nata, el azúcar y la miel. Cuando esté a punto de hervir retirar del fuego y añadir los higos, batir con la batidora y reservar en la nevera. Al día siguiente poner en la heladera. Si no tienes la máquina, meter en el congelador y mover bien cada hora hasta que quede cremoso. Las nueces machacadas echarlas al final. Como curiosidad me explica la diferencia entre soberte y helado, los sorbetes son con agua, como por ejemplo, de limón o mango. El helado de higos a ser con miel y nueces es con leche porque sino no cuaja bien, sería con agua muy sólido y no quedaría cremoso.



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