Los cabreros y pastores siempre se han ayudado de otros animales en su trabajo. Hay quienes van en caballo cuando tienen que recorrer largas distancias, por ejemplo, antiguamente de un pueblo a otro; y los perros pastores que ayudan en el manejo de rebaños. A los perros que trabajan con ganado bovino se les conoce como perros boyeros; y a los perros que se encargan de guiar y controlar a las piaras en sus desplazamientos se llaman perros de carea. Otra herramienta es la honda, para lanzar las piedras y dar órdenes a los animales.
Mi padre haciendo una demostración de lanzamiento con honda, abril 2019.
Mi padre haciendo una demostración de lanzamiento con honda, abril 2019.
Como guardianes son muy famosos los mastines, por las noches son muy útiles para defender de los depredadores como lobos y zorros, ya que con sus ladridos además de asustarlos avisan a los propietarios. Así como los pastores alemanes, navarros o belgas. Por ejemplo, el abuelo tenía un pastor alemán excelente cuando estaba en el cortijo doña María, entre Antequera y el Valle de Abdalajís. Asimismo, tito Manolo Taboada tuvo una perra mezcla de turco y pastor navarro muy buena, llamada Lola. Los border collies (de origen inglés) igualmente son magníficos en estas tareas.
De origen español está la raza de perros de agua o turcos. Mi padre recuerda una perra que tenía cuando estaba en el Huerto Franco, Ardales, su nombre Mori (le gusta ese nombre, actualmente tiene una pastora catalana y la ha nombrado igual). Los turcos son espléndidos pastores pero es un perro más delicado porque necesita más cuidados, hay que limpiarle diariamente las uñas y las orejas porque se le infectan con cualquier ramilla o suciedad que coja del campo.
Mi padre siempre ha tenido perros buenísimos, pero no es solo la condición del animal, por supuesto influye como los adiestra. Recuerda una vez que el yesero le dio un pastor navarro, decía que no servía porque cuando lo mandabas obedecía pero no paraba de correr. Se lo llevó al campo, lo probó un día y cuando vio que el perro no paraba, entonces cuenta "lo llamaba por su nombre, le decía para, ssshhh y finalmente crují la honda, en ese momento paró" y a partir de ahí asociando el animal el sonido de la honda al sssssh que le dijo ya no hacía falta usar la honda, entendía la orden.
Mi padre siempre ha tenido perros buenísimos, pero no es solo la condición del animal, por supuesto influye como los adiestra. Recuerda una vez que el yesero le dio un pastor navarro, decía que no servía porque cuando lo mandabas obedecía pero no paraba de correr. Se lo llevó al campo, lo probó un día y cuando vio que el perro no paraba, entonces cuenta "lo llamaba por su nombre, le decía para, ssshhh y finalmente crují la honda, en ese momento paró" y a partir de ahí asociando el animal el sonido de la honda al sssssh que le dijo ya no hacía falta usar la honda, entendía la orden.
Ahora los perros pastores que tiene son Jordi y Mori, pastores catalanes. Son perros vigorosos, trabajadores, con gran resistencia a todos los agentes atmosféricos que sufren los hombres de campo. Jordi es muy dócil, Mori es más arisca. Ha criado muchos perros de esta pareja, todos han salido muy buenos, algo poco habitual. Disfrutad de este vídeo donde se ve su energía, agilidad e inteligencia en la conducción de la piara, entiende y hace perfectamente lo que le pide mi padre. Las cabras se están alejando y quiere que las vuelva.
Mori en plena acción, abril 2019.
Jordi haciendo su camita para tumbarse
Recomiendo la lectura de mi post Cabras.
Comentarios
Publicar un comentario