Antiguamente las mujeres iban a lavar al río, en el caso de Álora los lavaderos más importantes fueron los de la Fuente La Higuera y El Quebradero, aunque existieron más, como el del Convento de Flores, La Viñuela, Paredones, Cortillo Chaparral, entre otros. La abuela María iba al "Quebradero" que baja agua de El Hacho, (por la carretera hacia Flores, antes de llegar a la fuente la Higuera, a la izquierda, está en la puerta de una casa de campo, escondido entre la hierba y árboles gigantescos gracias al agua subterránea que por allí corre). Se pagaba una peseta y tenía la pila para lavar y sombra de una parra. Mi padres recuedan que cuando eran niños se bañaban al fondo, donde brotaba el agua, para no molestar a las mujeres que estaban lavando. Me ha hecho mucha ilusión visitar este sitio, parte pequeñita de mi historia familiar.
La prima Isabelita recuerda "Yo he estado ahí prima, viéndolo también me llevo mi madre hace tiempo. Ahí lavaba la abuela con jabón en la pilas esas que has enseñao cuando eran pequeñas". Por su parte tita Paqui Taboada: "Yo recuerdo de ir en verano a lavar con la abuela, nada mas llegar me quitaba el vestido y lo lavaba, cuando terminábamos de lavar toda la ropa. Mi vestido estaba seco, me lo ponía y vuelta a casa con mi vestido limpito".
Cuando ya llegó el agua a la casa de mi abuela María, sobre los años 50, mi madre tenía 10 años más o menos, la abuela lavaba en un lebrillo grande (casi de un metro de ancho), siempre lavaba a mano. La lavadora se le compró cuando ya tenía más de 60 años. Para lavar usaban el jabón de lagarto, especialmente usado para la ropa de bebé, se fabrica a base de aceite de oliva y sosa caústica (hidróxido de sodio). La sosa caústica proviene de sal alcalina, antiguamente obtenida a partir del secado y posterior quema de plantas barrilleras o cenizas de madera. Desde el siglo XVIII se produce de forma artificial en un procedimiento químico y de cristalización. Actualmente, se fabrica a base de salmuera por electrólisis (proceso que separa los elementos de un compuesto por medio de la electricidad) .
La prima Isabelita recuerda "Yo he estado ahí prima, viéndolo también me llevo mi madre hace tiempo. Ahí lavaba la abuela con jabón en la pilas esas que has enseñao cuando eran pequeñas". Por su parte tita Paqui Taboada: "Yo recuerdo de ir en verano a lavar con la abuela, nada mas llegar me quitaba el vestido y lo lavaba, cuando terminábamos de lavar toda la ropa. Mi vestido estaba seco, me lo ponía y vuelta a casa con mi vestido limpito".
Lavadero El Quebradero, Álora, julio 2019
Fuente La Higuera, Álora, julio, 2019
Receta del jabón de lagarto
Receta de la abuela María. Echar en un recipiente metálico (ella usaba latas de aceite) por este orden:
5 litros de agua,
1 bolsa de polvos ariel (hay familias que le echan como perfume romero o aloe vera)
1 bolsa de sosa caústica en escamas (hoy en día se sigue encontrando en droguerías)
5 litros de aceite usado de freír (añadir poco a poco, removiendo)
Dice mi madre Rosi "como si hicieras una mayonesa". Cuando se ha añadido todo el aceite tienes que seguir removiendo sin parar durante una hora. "Es una receta muy sencillo de hacer, lo único que tienes que estar moviendolo una hora, sin parar, sin parar. Había que hacerla en compañia porque te entraba un dolor en el brazo que tenías que ir turnándote". Insiste mi madre. Posteriormente se echa en cajas de cartón a la medida que más o menos quieras cortarlos, cuando esté frío.
Mi suegro, José Ignacio Aguilar, natural de Campillos y criado en Benaoján, también recuerda que su madre, Isabel, hacía jabón, usaba el aceite de oliva y también restos de tocino derretido, ella no le echaba perfume y lo hacía en un lebrillo. Posteriormente le daba la vuelta y lo cortaba al gusto.
5 litros de agua,
1 bolsa de polvos ariel (hay familias que le echan como perfume romero o aloe vera)
1 bolsa de sosa caústica en escamas (hoy en día se sigue encontrando en droguerías)
5 litros de aceite usado de freír (añadir poco a poco, removiendo)
Dice mi madre Rosi "como si hicieras una mayonesa". Cuando se ha añadido todo el aceite tienes que seguir removiendo sin parar durante una hora. "Es una receta muy sencillo de hacer, lo único que tienes que estar moviendolo una hora, sin parar, sin parar. Había que hacerla en compañia porque te entraba un dolor en el brazo que tenías que ir turnándote". Insiste mi madre. Posteriormente se echa en cajas de cartón a la medida que más o menos quieras cortarlos, cuando esté frío.
Mi suegro, José Ignacio Aguilar, natural de Campillos y criado en Benaoján, también recuerda que su madre, Isabel, hacía jabón, usaba el aceite de oliva y también restos de tocino derretido, ella no le echaba perfume y lo hacía en un lebrillo. Posteriormente le daba la vuelta y lo cortaba al gusto.




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