Los bosques de pinos son habituales en Andalucía, se considera que existen hasta siete pinos autóctonos en
España. Los pinos adultos pueden alcanzar los 30 metros de altura, aunque su crecimiento es lento. Son de hojas (acículas) largas, finas, rígidas y puntiaguadas perennes.
Entre los pinos más valorados son los Pinos Piñoneros, debido a su mayor interés económico, por el aprovechamiento no sólo de la leña, sino también de la resina y por supuesto, los piñones. También llamado pino doncel o pino real. A lo que hay que añadir sus propiedades curativas, tradicionalmente se ha usado para curar la tos y enfermedades del pecho. Este pino lo reconocerás porque su copa es más redondeada y de piña redonda.
La recolección de los piñones empieza con la recogida de las piñas en diciembre, cuando aún están verdes. Posteriormente se acercan al fuego para extraer los piñones. Un par de Navidades, el abuelo Juan Mancera, ha aprovechado para coger piñones y sacar un dinero extra. Le han acompañado Rosa y Juan Pedro.
¿Por dónde? "Eso no se puede decir porque es secreto" nos explica Rosa, "en cañaverales, tajos, a la sombra, recuerdo que hacía mucho frío. Es importante llevar guantes porque la savia de los pinos mancha mucho y es díficil de eliminar. Rosita continua narrando "Papá iba superrápido de un pino a otro, casi no me daba tiempo de recogerlas, cuando acababa un pino me decía, dale una vuelta que seguro que te has dejado alguna, tú dale vueltas que tiene que haber más, yo harta le decía que noooo, que ya he mirado, y por mucho que mirara yo ya no veía, y papá desde lejos decía allí hay tres, allí hay dos, una vista de lince".
Debido a lo escarpado del suelo y el bajo bosque estaba rodeado de pinchos, zarzas, pitas... por eso el truco está en "que no caigan al suelo o fijarte donde caían porque sino las perdías". Papá se subía en los árboles y las cortaba con un palo que al final tenía como un gancho de hierro, mientras yo llenaba los sacos y papá los cargaba como una mula, uno en cada hombro y subía por las cuestas como las cabrillas".
La Procesionaria del pino es la plaga más importante de los pinares mediterráneos. Ver más info en mi post Bichos, insectos y reptiles III.
Cogiendo piñones en la finca Mancera Churripa 6/06/2018
Entre los pinos más valorados son los Pinos Piñoneros, debido a su mayor interés económico, por el aprovechamiento no sólo de la leña, sino también de la resina y por supuesto, los piñones. También llamado pino doncel o pino real. A lo que hay que añadir sus propiedades curativas, tradicionalmente se ha usado para curar la tos y enfermedades del pecho. Este pino lo reconocerás porque su copa es más redondeada y de piña redonda.
Otro pino muy común por nuestra tierra es el Pino Resinero, de piña grande y alargada, y escamas punzantes.
Por último, también es sencillo de distinguir el Pino carrasco, ya que sus piñas son igualmente alargadas pero de grueso pedúnculo (parte que lo une a la rama).
La recolección de los piñones empieza con la recogida de las piñas en diciembre, cuando aún están verdes. Posteriormente se acercan al fuego para extraer los piñones. Un par de Navidades, el abuelo Juan Mancera, ha aprovechado para coger piñones y sacar un dinero extra. Le han acompañado Rosa y Juan Pedro.
¿Por dónde? "Eso no se puede decir porque es secreto" nos explica Rosa, "en cañaverales, tajos, a la sombra, recuerdo que hacía mucho frío. Es importante llevar guantes porque la savia de los pinos mancha mucho y es díficil de eliminar. Rosita continua narrando "Papá iba superrápido de un pino a otro, casi no me daba tiempo de recogerlas, cuando acababa un pino me decía, dale una vuelta que seguro que te has dejado alguna, tú dale vueltas que tiene que haber más, yo harta le decía que noooo, que ya he mirado, y por mucho que mirara yo ya no veía, y papá desde lejos decía allí hay tres, allí hay dos, una vista de lince".
Debido a lo escarpado del suelo y el bajo bosque estaba rodeado de pinchos, zarzas, pitas... por eso el truco está en "que no caigan al suelo o fijarte donde caían porque sino las perdías". Papá se subía en los árboles y las cortaba con un palo que al final tenía como un gancho de hierro, mientras yo llenaba los sacos y papá los cargaba como una mula, uno en cada hombro y subía por las cuestas como las cabrillas".
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